martes, 16 de diciembre de 2008

Identidad en la ciudad Genérica

(Por Ingrid Mirella Cruz)
Son las ciudades contemporáneas como los aeropuertos contemporáneos, es decir “todas iguales” ¿es posible teorizar esta convergencia? Y si es así ¿a que configuración definitiva aspiran? La convergencia es posible sólo a costa de despojarse de la identidad. Esto suele verse como una pérdida. Pero a la escala que se produce, debe significar algo. ¿Cuáles son las desventajas de la identidad; y, a la inversa, cuáles son las ventajas de la vacuidad? ¿Y si esta homogeneización accidental -y habitualmente deplorada- fuese un proceso intencional, un movimiento consciente de alejamiento de la diferencia y acercamiento a la similitud? ¿Y si estamos siendo testigos de un movimiento de liberación global: '¡Abajo el carácter!'?
¿Qué queda si se quita la identidad?...
Frase del arquitecto Rem Koolhaas, figura fundamental e influyente para entender el desarrollo de la arquitectura contemporánea, el cual nos da entender como esta impone sobre el mundo estructuras que nunca había pedido, las influencias políticas han infiltrado y atacado completamente al corazón de la arquitectura desbaratando sus procesos mas íntimos en la forma de un clima volátil de favores otorgados y retirados, apoyo prometido y rehusado, horarios comprimidos o expandidos como un acordeón estirado mas allá de los limites tolerables al antojo de las épocas políticas, imposiciones financieras, decisiones tragadas inexplicablemente y cruel placer de eliminar nuevas ideas por una composición que abandone pretensiones de armonía y coherencia total que destruyen a una ciudad; Convirtiéndola así en una arquitectura consumista, hoy en día lo importante es la distribución y comercialización de productos que lleguen a un lugar y una hora convenida, es la arquitectura uno de esos productos de homogenización reducida al estado de un juguete, tolerada como decoración para las ilusiones de la historia y la memoria, siendo así de todos los lugares y de ningún lugar. Vemos en las ciudades como muchos centros históricos están contenidos dentro de redes metropolitanas que en sus fachadas urbanas encubren cruel realidad de la metrópolis a través de las acciones paralelas de construcción y deconstrucción, una ciudad es transformada en un archipiélago de islas arquitectónicas que flotan sobre un paisaje o borradura post-arquitectónicas, donde lo que solía ser ciudad ha sido remplazada por una nada altamente cargada. Podemos apreciar en la esencia de su pensamiento la resistencia a la noción de que la globalización conlleve a la homogenización ya que el mismo proceso de modernización conduce en cada lugar a resultados diferentes, a nuevas especificidades y nuevas singularidades.

Tratando de encontrar un nuevo sentido a la arquitectura, Koolhaas abre los ojos a las realidades contemporáneas tomando en cuenta no dejar en el olvido esos pedazos de historia sobre las cuales fueron formadas las realidades emblemáticas de la condición moderna de hoy día utilizando una lógica retroactiva de considerar el ambiente para dar legitimidad a un proyecto arquitectónico.

Una doctrina arquitectónica es remplazada, pocos años mas tarde, por la doctrina opuesta creando una secuencia negativa dentro de la cual cada generación pone en ridículo a la precedente. El efecto de esta sucesión es anti-histórica, como no hemos inventado nada que haga frente a urgencias demográficas, ahora estamos condenados a un reciclaje constante: torres, arte, anticuados modelos urbanos, o simplemente imponer un prototipo que no encaje a una cultura. La parálisis de la invención ha dejado enormes vacíos en culturas que eran realmente receptivas a anticipar y acoger situaciones y soluciones radicales, motivadas por un deseo de experimentar.¿qué es una biblioteca hoy en día sino una superficie en la cual se localizan libros y ordenadores?¿qué es un museo de arte sino otra versión de la misma organización? ¿Qué es un teatro de opera sino una infraestructura para una compañía lleve a cabo representaciones? Estas simplificaciones son las que hacen agonizar la arquitectura contemporánea.

Rem Koolhaas incita una liberación global manteniendo siempre la identidad de cada cultura, logrando así oponerse al orden establecido, es decir, la eliminación en los proyectos de los residuos de autoridad injustificada, de dominación innecesaria logrando que el arquitecto comience en transformar el diseño en un instrumento de libertad.

Biografía

www.elpdlp.com

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Vale la pena que lo leas. Aunque es un poco viejo
http://www.guardian.co.uk/artanddesign/2007/aug/27/architecture.chinaarts2008