martes, 14 de octubre de 2008

Ocaso de una Ideología sin Recuerdos

En esta ocasión nos llega el ensayo final del ex alumno Manuel de León García, que fue presentado en diciembre del 2007. Se le agradece infinitamente su colaboración.
En la actualidad, el movimiento arquitectónico denominado Deconstructivismo, el cual data de la década de los 80’s bajo la tutela de los arquitectos Philip Johnson y Peter Eisenman a partir de la Exposición de Arquitectura en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, ve amenazada su integridad ante el hecho que le adjudica un decaimiento y perdida de los fundamentos filosóficos bajo los cuales fue concebido y que a su vez se les consideran mal infundados, por atribuírsele características de la denominada nueva ciencia, por parte de personajes tales como Nikos A. Salíngaros y su recopilación de ensayos Anti-Arquitectura y Deconstrucción, apoyados los estudios realizados por el matemático Christopher Alexander sobre “El Lenguaje del Patrón” y de cómo la vida es una realidad dinámico-temporal.

El movimiento Deconstructivista debe su nombre, por una parte a las referencias teóricas del constructivismo ruso de principios del Siglo XX fundado Vladímir Tatlin, y por otra parte, a la filosofía de la deconstrucción ilustrada por los trabajos del filósofo francés Jacques Derrida.

Constructivismo Ruso de los años 20’s que ejerció una importante influencia en el arte europeo. Fue fundado por el escultor y pintor ruso Vladímir Tatlin. El nombre hace referencia a la construcción de esculturas abstractas partiendo de una gran variedad de materiales industriales, como metal, alambre y trozos de plástico; en este aspecto el Arquitecto que mas se ve identificado con el Constructivismo es Daniel Libeskind por la aplicabilidad y similitud en sus obras y uso de materiales sin restricción que como él define la no existencia de materiales pobres sino la de arquitectos mediocres incapaces de explotar la basta gama de materiales que posee a su disposición. Las primeras obras representativas de este movimiento son las construcciones en relieve de Tatlin fechadas entre 1913 y 1917. En 1920 ya se le habían sumado los artistas Alexandr Rodchenko, El Lissitzky, Naum Gabo y Antón Pevsner, entre otros. En 1920 Gabo y Pevsner publicaron en Moscú el Manifiesto realista, donde se exponen los principios teóricos del nuevo estilo dentro del cual se encuentran los ideales del utilitarismo, el funcionalismo y la abstracción. Cabe señalar que esta tendencia posee grandes restricciones de la época debido a no poseer la capacidad tecnológica necesaria para la ejecución de sus obras las cuales quedan irremediablemente en mero anteproyecto.

Derrida posee como tema de estudio el lenguaje, argumentando que el modo habitual de lectura brinda una serie de falsas expectativas sobre el mismo. El método de lectura propuesto por Derrida hace a un lado estas teorías mediante un proceso de deconstrucción a través del cual se identifica una serie de estratos semánticos propios del lenguaje permitiéndose cuestionar la idea que un texto contenga un “significado único e inalterable” y de esa forma lograr plantear que el lenguaje permanece en constante cambio y por ende su significado también. Eisenman desarrolló una relación personal con Derrida, el cual conoció en el otoño de 1985 luego que Derrida aceptase la propuesta de Bernard Tschumi, la cual consistía en participar en el desarrollo para los jardines temáticos del parque de La Villette el cual tuvo tres años de duración, tiempo en el cual se permitió que su intercambio de puntos de vista con respecto a la su concepción arquitectónica. Pero de todas formas, Eisenman desarrolló su aproximación al diseño arquitectónico mucho antes de hacerse deconstructivista.

Con el aporte de Derrida por medio de sus fundamentos filosóficos y de la Teoría Constructivista Rusa al concepto arquitectónico se logran identificar los lineamientos que esta nueva tendencia arquitectónica debiera seguir, el cual en forma simplificada se interpretará como la descomposición de los conceptos arquitectónicos en sus componentes, en contraposición de la “Fatigante Modernidad Racional” (Arquitectura establecida) y toda la historia detrás de cada uno de ellos, el uso de la Teoría del Caos aparente, abandono de la vertical y la horizontal; rotación de cuerpos geométricos en ángulos pequeños; construcciones con un efecto provisional y sobre todo el reconocimiento como una arquitectura conformada por capas, similares a los “layers” de los sistemas de diseño asistidos por computadoras, cuya identificación sirve para percibir una multiplicidad de significados por si mismos o aislados, de la misma forma que Derrida identificaría en los estratos que se encuentra en las palabras de un texto.

Ahora bien, ya que he definido de una forma condensada el fundamento del Deconstructivismo y sus antecedentes teóricos, procederé a definir a la contraparte de este movimiento arquitectónico, la cual encarnaré en el matemático Nikos A. Salíngaros, en especial de su recopilación de ensayos denominada Anti-Arquitectura y Deconstrucción en la cual deja más que claro su postura anti deconstructivismo ya que lo considera una fase en la creación del mundo inhumano soñado por los modernistas.

Para Salíngaros la arquitectura Deconstructivista presenta un verdadero peligro para la humanidad ya que para él “La arquitectura es expresión de nuestra concepción del mundo, y los mecanismos cerebrales que determinan como entendemos la estructura física y la estructura del universo en un momento especifico”. Por lo que este afán, por parte de los Deconstructivistas, de desorientar a los usuarios de presentar un mundo destruido, que “ultraja nuestro sentido del orden” justificándose bajo el estandarte de falsas aclamaciones de legitimidad científica, como se examina en el ensayo “Charles Jencks y el Nuevo Paradigma en Arquitectura” que a su vez se basa en el análisis de la proclamación hecha por parte de Charles Jencks en la cual exalta al Deconstructivismo como el “Nuevo Paradigma en la Arquitectura”. Salíngaros argumenta que este hecho se puede explicar como la búsqueda de exaltar esta elite de famosos arquitectos los cuales supone, de una manera errónea, basan sus obras en las leyes de las Nuevas Ciencias como la complejidad, los fractales, los procesos emergentes, la autoorganización y la similaridad. Para desacreditar esta postura, Salíngaros parte del hecho que Jencks no es un científico y como tal no posee la facultad de hacer tal alusión o al emplear términos científicos de una manera tan liviana, Jencks menoscaba su credibilidad científica. Como ejemplo, él habla de “veintiséis formas florales similares” usadas por Gehry en el Museo de Bilbao. Según Salíngaros, no hay formas similares utilizadas en ese edificio. Se supone que se asemejan a flores, pero no lo hacen, puesto que las flores se adaptan a funciones específicas al desarrollar color, textura y forma, todo dentro de una coherencia total que está ausente aquí. Hay una diferencia tremenda entre una apreciación meramente visual de los fractales y una apreciación funcional. El Guggenheim es metálico y desarticulado, nada más lejano a una flor. Jencks se refiere a estas formas no-similares como “fractales fluidos”. “No tengo idea de lo que este término significa”, dice Salíngaros al respecto, puesto que no es usado en matemáticas. Un tercer término que él utiliza para las mismas figuras es el de “curvas fractales”. Nuevamente, esas curvas perfectamente suaves no son fractales.
Probablemente cuente con apoyo profesional pero no con un apoyo como el que posee él con Christopher Alexander, un físico y matemático estudiado en Cambridge, cuya perspectiva ha inspirado e influenciado su propia investigación.

Para Salíngaros y Alexander la arquitectura deconstructivista, la cual no posee la facultad de hacer referencia creíble a su nexo con las nuevas ciencias, presenta dos problemas monumentales:
§ la deconstrucción es ferozmente anti-ciencia, dado que su intención declarada es la de reemplazar y finalmente eliminar el pensamiento científico; y
§ la lógica espuria de los filósofos deconstructivistas franceses fue expuesta con devastadores efectos por dos físicos, Alan Sokal y Jean Bricmont.
Salíngaros se cuestiona de cómo aceptar un paradigma científico de una postura claramente anticientífica e inclusive los cataloga de charlatanes que han abusado repetidamente de términos y conceptos científicos, que usa como palabras mágicas para deslumbrar a la sociedad.

Los científicos estudian cómo las formas complejas surgen de procesos que son guiados por el crecimiento fractal, el surgimiento, la adaptación y la auto-organización. Pero en el caso de los arquitectos que forman parte del Deconstructivismo, solo toman el resultado final, sin mostrar interés por el proceso que la genera, y lo implantan en el edificio convirtiendo este acto en superficial y sin razón; lo cual sugiere un abandono de los principios estipulados en un principio por Derrida y Eisenman, padres del Deconstructivismo; una contraposición de sus propios principios que dictan la reinterpretación de los elementos que conformaran la obra y no se puede interpretar algo que no se conoce a fondo, dará como resultado la pronta disolución del movimiento.

Por una parte se encuentra el aspecto científico antes citado en el cual se hace una tajante desacreditación de la postura Deconstructivista pero por otra según el estudio hecho por parte de Alexander, en su “Lenguaje de Patrón” el cual plantea que el lenguaje arquitectónico no lo dicta el arquitecto sino que los usuarios de la edificación a realizar. Este movimiento arquitectónico buscaba aplicar métodos científicos al problema de la forma arquitectónica, creyendo que la arquitectura más humana es aquella que antes que nada se adapta a las necesidades del hombre. En cuyo caso la arquitectura moderna y sobre todo la catalogada como deconstructivista no trabaja para el hombre sino para si misma queriendo implantar su ideología sin mostrar interés sobre los usuarios que albergara la obra, y el mismo hecho que se desligue de la historia de la arquitectura de pasadas generaciones si supo responder a las exigencias que se le exigían. En este aspecto Salíngaros se define así: “Mi propia investigación nos permite apreciar la arquitectura tradicional, no por sus ventajas históricas o estéticas meramente, sino como resultado de su complejidad matemática. Las tradiciones constructivas de todo el mundo y de todos los períodos pre-modernos de la historia, comparten un estructura matemática común y esencial.”

Es evidente que el movimiento Deconstructivista como tal pasa por momentos difíciles en los cuales todavía no se ha asentado y ha dejado de lado la ideología, como lo indica Salíngaros, que lo caracterizó a finales de la década de los 80’s en los cuales su mayor postura radicaba en la crítica de los Arquetipos implantados por el movimiento Moderno y de cómo, al igual que Derrida apreciaba, permitía que el observador o usuario poseyera la capacidad de engendrar su propio concepto de los mismos, brindándole una flexibilidad mayor que cualquier otro movimiento antes establecido. Sin duda alguna el Movimiento Arquitectónico al perder credibilidad en la parte científica paulatinamente se vera afectado con la falta de apoyo por parte de esta y corre el peligro de poseer la misma suerte que el Constructivismo Ruso de contar con los recursos tecnológicos aptos para la materialización de sus ideales Deconstructivistas. Esta postura nos lleva a cavilar con respecto al futuro del movimiento si retomará sus bases para dejar de ser obras carentes de sentido o se dejara perder en el horizonte junto con los últimos rayos de sol que, en algún momento, brillase intensamente sobre él.

Bibliografía

Anti-Arquitectura y Deconstrucción
Salíngaros, Nikos
www.umbau-verlag.com, info@umbau-verlag.com.
Tomado el 8 de Diciembre de 2007

Tendencias de la Arquitectura Contemporánea
Cejka, Jan
La nueva Modernidad, Deconstructivismo
Pag.100-113
Enciclopedia Interactiva Encarta 1993-2003 Microsoft Corporation
Jacques Derrida
Wikipedia, La Enciclopedia Libre
Tomado el 8 de Diciembre de 2007
Peter Eisenman
Wikipedia, La Enciclopedia Libre
Tomado el 8 de Diciembre del 2007

0 comentarios: